Con el lema “si tengo que ocultar que soy lesbiana: eso es violencia”, organizaciones en defensa de los derechos civiles en Jalisco organizaron la segunda marcha lésbica en el centro de la ciudad de Guadalajara. Alejandro Velazco.-La Jornada Jalisco
Alrededor de 300 mujeres manifestaron su derecho a expresarse, salieron a las calles felices y mostraron el cariño y el amor que todo ser humano es capaz de otorgar.
“Las lesbianas somos muchas y diversas”, señaló Karina Velasco Michel, una de las organizadores del evento, al emitir un emotivo discurso en la Plaza Guadalajara, dirigido a todas las mujeres y en agradecimiento al apoyo que tantas organizaciones unidas han brindado para alcanzar avances en respeto y tolerancia.
“Más que nada hay que concientizar a las chavas de que con la visibilidad podemos lograr grandes cosas, la diversidad sexual no nada más versa en los hombres, también existimos mujeres lesbianas y bisexuales que formamos parte del movimiento, y muchas no se animan a expresarse por circunstancias de discriminación y de rechazo”, resaltó la activista del Colectivo Lésbico Tapatío, quien dice que hace falta una mayor cultura de respeto en la sociedad.
Entre la gran cantidad de personas un cartel resaltaba con la leyenda “hija, vengo a apoyarte porque te quiero”, el letrero era sostenido por Sandra Díaz, madre de Sandra Ornelas, quien manifestó su orgullo y aceptación hacia su joven hija.
“Tenemos mucha religión metida y muchas cadenas fuertes que nos atan, ella no va a dejar de ser mi hija porque es lesbiana, y los padres que no aceptan que sus hijos tengan una preferencia sexual diferente es porque no los quieren, yo quiero a mis hijos porque los comprendo”, Sandra recomendó a otros padres mantener una buena comunicación con sus hijos, “que se den cuenta que no van a dejar de serlo jamás, existen casos donde en lugar de entenderlos los echan a la calle”.
Recuerda que para ella y su familia no fue fácil: “a mí me costó trabajo, claro, pero en un momento dado me dediqué a estudiar, a leer, a buscar en libros, a platicar con psicólogos, en Internet, entonces me di cuenta que la que estaba mal era yo”. Ambas se ven felices, ante la mirada de cientos de jovencitas que quisieran tener ese mismo apoyo.
Entre los asistentes un joven abrazaba a su esposa, ambos sostenían en sus manos banderitas con los colores del arcoiris, como forma de apoyo a la diversidad. Luis, heterosexual, y Karla, bisexual, por eso estuvieron presentes, pues el amor es un sentimiento tan grande que vence muchas barreras. Luis solamente pidió algo: “para que haya más inclusión debe haber mayor respeto, que nadie esté a la defensiva y nos comprendamos entre todos”.
Andrea Covarrubias, estudiante universitaria, explicó que “ante la sociedad machista en la que vivimos, este tipo de encuentros son necesarios, yo creo que lo más importante es afianzar la unión entre distintos tipos de preferencias y de sexos, para lograr un avance hace falta mucha educación”.
Con consignas como “me gusta la harina, me gusta el maíz, soy tortillera y soy muy feliz”, cientos de mujeres, acompañadas por hombres, parejas heterosexuales y familiares, ejercieron su libertad, esa que nos pertenece a todos en lo individual pero que cuando se junta con la de otros se vuelve más fuerte.
“Si tengo que ocultar que soy lesbiana: eso es violencia”, lema de marcha en el centro
Publicado: marzo 11, 2012 de cronicadesociales en Equidad y Justicia, Información Jalisco, Movilizaciones, Pensamiento crítico, Represión y Derechos HumanosEtiquetas: mujeres en acción
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