
Gracias al apoyo de los lectores de MURAL, familias recibieron lo que necesitaban para mejorar su calidad de vida. Foto: Rebeca Herrejón
Rebeca Herrejón/Mural
Esta noche, César de Jesús Rodríguez Arámbula, de 3 años, recibirá por vez primera el Año Nuevo en la calidez de su hogar, rodeado de su familia. Casi desde que nació, el pequeño había vivido entre la frialdad de las paredes de un hospital.
Con la ayuda voluntaria de cientos de personas, algunas de ellas lectoras de MURAL, los Rodríguez Arámbula lograron en agosto del 2011 el sueño de llevar al niño a casa, lo cual hasta abril parecía inalcanzable.
“(Pasamos Navidad) dándole gracias a Dios porque nos deja estar aquí juntos, y por las personas que ayudaron con la subasta para conseguir el ventilador”, explica Silvia, mamá del niño, desde su casa en Tepatitlán.
César de Jesús vive con atrofia muscular espinal, una enfermedad hereditaria que provoca debilidad en los músculos, lo que le impide —entre otras cosas— respirar normalmente.
Llegó al Hospital Civil Juan I. Menchaca por un cuadro de neumonía y no podía regresar a casa sin un ventilador y medicamentos, todo valuado en 250 mil pesos, que su familia no podía solventar.
La historia de César se dio a conocer en MURAL el 2 de abril; el 19 de mayo, lectores organizaron una subasta en la que se recaudó la mayor parte de los recursos para el ventilador.
El 4 de agosto ya estaba instalado en un cuarto tan impecable como el del hospital, pero más acogedor y cercano a su familia, y el apoyo sigue fluyendo para ellos.
Como la de César de Jesús, más de 40 historias han dado un giro favorable este año gracias a quienes las leen.
El frágil cuerpo de Cristo Isaías, hoy de 11 meses, logró llegar a Navidad con un seguro médico que le permite redimir su calvario. Los médicos, señala su mamá, María del Rosario García Carrillo, aún desconocen las causas que lo provocaron.
Tras enterarse del caso de Ana Victoria Portillo Gómez, de 4 años y quien vive con escoliosis idiopática infantil severa, un lector contactó a Corporativa de Fundaciones para otorgar un donativo cuantioso.
Con él, y la ayuda de los médicos de Reespalda, AC, la pequeña tuvo en octubre la primera de varias cirugías, que permitió enderezar 60 grados la deformidad de su columna, que estaba arqueada 140 grados hacia la izquierda, en forma de “s”.
También a través de MURAL, la historia de Luis Ismael Guerrero Urzúa, el único sobreviviente de un accidente aéreo ocurrido el 4 de marzo pasado en La Barca, tomó un nuevo vuelo.
Por medio de Cáritas Diocesano de Guadalajara, el motor de una decena de samaritanos logró reunir apoyo en especie para financiar dos trajes especiales —máscara, guantes, mangas y un pantalón—, que le permiten regenerar su piel.
La ayuda es mucha, al igual que la necesidad.
Todos los días, en las salas de trabajo social de los hospitales y las organizaciones civiles de asistencia social, como el Albergue Fray Antonio Alcalde, se conocen historias que necesitan un empujón de los voluntarios para seguirse escribiendo.