
Foto: Jorge Rangel
Este ejercicio lo realizaron integrantes de la “Pandilla Ecologista”, alrededor de 15 menores de esa zona marginal, con el apoyo del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec).
La muestra, denominada “El tesoro que hemos perdido”, se exhibirá en la galería de la asociación civil Fotojal, ubicada en Madero 807, Col. Americana, a media cuadra del Expiatorio.
La inauguración oficial la hará el fotoperiodista Pedro Valtierra, director de la revista Cuartoscuro, a las 19:00 horas. La exposición concluirá el 19 de agosto.
Previamente, a las 17:00 horas, se realizará el panel “Salud ambiental en niños afectados por la contaminación del Río Santiago, la fotografía como recurso educativo y de denuncia”, en Madero 836, en el cual participarán Valtierra, Ruth de Celis, Francisco Parra y Marcos Arana, de acuerdo con el sitio http://www.imdec.net
Para englobar la situación de esa zona periférica de la Ciudad, ubicada en el límite sur oriental, en el Municipio de El Salto, los niños fotógrafos eligieron una imagen del Canal de El Ahogado enmarcado por industrias, cuyo título habla por sí solo: “El tesoro que hemos perdido”, y que dio nombre a la exposición.
“Dicen que el tesoro era el arroyo (Canal de El Ahogado), porque estaba muy bonito, había muchas aves y peces, ahí se podía nadar, era el tesoro de aquí y pues ya lo hemos perdido, porque ya toda la gente lo contaminó”, dijo Oswaldo Morales Ramírez, integrante de la pandilla y de sólo 12 años.
Para Kevin Roldán Pérez de 10 años de edad, las fotografías —en las que se ve el canal como depósito de llantas, con animales muertos descomponiéndose en el agua, o basura quemándose en la vía pública—, explican la polución del cauce, a la que abonan en la misma Huizachera.
Los infantes saben que el agua que corre por el canal —además de tener un desagradable olor que se puede sentir a cientos de metros de distancia y que afecta la salud— podría ser mortal.
Joaquín Morales Ramírez, aunque sólo tiene 8 años y siempre ha visto el Canal de El Ahogado sucio y pestilente, tiene la esperanza de que en el futuro su entorno se limpie y sea mejor.
“Que ya no echen basura, que hagan algo por el ambiente, porque le van a dejar un futuro muy feo a sus nietos”, comentó al preguntarle qué le diría a la sociedad y las autoridades sobre la contaminación en La Huizachera.