GEORGINA GARCÍA / La jornada Jalisco
Al menos un millón 335 mil 400 jaliscienses habitan viviendas con carencias en calidad y espacio o sin todos los servicios básicos, es decir, el 17.27 por ciento de la población del estado de Jalisco viven en rezago habitacional.
Según datos presentados en el libro Diez problemas de la población de Jalisco: una perspectiva sociodemográfica, en la última década (2000-2010) se agregaron apenas 437 mil casas habitadas al parque habitacional de la entidad y esto “ha sido insuficiente para cubrir las necesidades que demanda su población”.
En el estado hay un millón 831 mil 39 viviendas habitadas, de éstas el 12 por ciento no cuenta con agua potable entubada y el 10 por ciento no tiene drenaje conectado a la red pública.
El único servicio básico que casi alcanza la cobertura universal es la electricidad, toda vez que todavía un 1.1 por ciento de los hogares carecen de éste.
La falta de servicios básicos en la vivienda impacta a 659 mil 700 jaliscienses, evidencia esta publicación del Consejo Estatal de la Población (Coepo).
Aparte, otras 675 mil 700 personas habitan viviendas que sí tienen agua potable, drenaje y electricidad, pero que no tienen calidad ni espacios adecuados.
De este sector, 451 mil jaliscienses viven en hacinamiento, es decir, habitan casas con 2.5 personas o más por cuarto.
En suma son un millón 335 mil 400 jaliscienses que viven en rezago habitacional.
“El estado enfrenta un problema de índole cualitativa en los materiales y servicios de la vivienda en los que si bien es cierto se han dado avances significativos aún no se puede hablar de la universalidad de la cobertura de los servicio ni que las viviendas cuentan en su totalidad con construcción de materiales duraderos”, evidencia Coepo en este documento.
Desarrollos aislados
De las 437 mil viviendas habitadas que se agregaron al parque habitacional de Jalisco en la última década, el 65.66 por ciento, es decir, 286 mil 940 se erigieron en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG).
La mayoría de estas casas se edificaron en Tlajomulco de Zúñiga e Ixtlahuacán de los Membrillos, “la segunda corona metropolitana” en un crecimiento explosivo y caótico.
Este fenómeno, dice la publicación de Coepo, ha derivado en falta de servicios públicos, inundaciones, falta de accesos y fuentes de empleo.
De 2000 al 2010, Tlajomulco creció su parque habitacional en un 315.3 por ciento, de 25 mil 512 casas habitadas pasó a 105 mil 94 e Ixtlahuacán de los Membrillos en un 126 por ciento, pues de cuatro mil 642 pasó a 10 mil 493 viviendas.
Para dar cuenta del tamaño del problema, menciona al fraccionamiento Santa Fe en Tlajomulco de Zúñiga, el cual tiene 17 mil casas.
En este fraccionamiento, señala, se han presentado inundaciones, falta de escuelas, problemas de movilidad, ya que para acceder a éste y a urbanizaciones colindantes sólo existe una vía que a diario se satura.
En contraste, el municipio de Guadalajara en el último quinquenio (2005- 2010) experimentó un decrecimiento de viviendas habitadas del orden del 0.16 por ciento, que representan dos mil 791 casas.
Esta situación hace patente el desplazamiento de las preferencias habitacionales en la ZMG y la carencia de una planeación metropolitana que aproveche las infraestructuras existentes en la conurbación, vinculando así la vivienda con la dotación de servicios, apunta el documento.
Solución
Según proyecciones de Coepo, Jalisco requerirá en el presente quinquenio (2010-2015) 637 mil nuevas viviendas, de éstas 451 mil ayudarían a abatir el rezago habitacional y 186 mil cubrirían la demanda por la formación de nuevos hogares.
“La situación de la vivienda representa por ahora un reto en el que se tiene que trabajar desde varios frentes para abatir el rezago, mejorar las condiciones en las que se encuentra una parte de las viviendas en cuanto a materiales y servicios, así como implementar esquemas de planeación que garanticen la integralidad de los desarrollos urbanos”
