Al final sí hubo cueros y pelotas. A las 11:00 en punto, el contingente de ciclistas partieron del parque de Cristóbal de Oñate para iniciar por Javier Mina su recorrido, fueron alrededor de 300 personas en su mayoría hombres semidesnudos, algunos con boxer, tangas, pañales, y hasta tapabocas utilizados de “tapagenitales” con el cuerpo pintado con consignas como “Por los caídos”, “No eres dueño de la calle“, “Un auto menos”, entre otras.
El recorrido de ciclistas fue custodiado por elementos de Vialidad y Policía Municipal, se tomaron dos carriles de la avenida Javier Mina-Juárez, hasta llegar al Parque Revolución, donde se detuvieron por unos minutos para descansar y olvidarse del pudor y las advertencias del Ayuntamiento de Guadalajara que hostigó con detener a los que se liberaran de toda prenda, por lo que alrededor de 50 manifestantes (hombres) ya mostraban todo su cuerpo “como Dios los trajo al mundo” y algunas mujeres se quedaron en topless, llamando la atención de propios y extraños que no perdieron la oportunidad de tomar fotos. La Policía al final de cuentas no detuvo a nadie.
Después los semi y desnudos totales continuaron la manifestación por avenida Vallarta hasta la glorieta Minerva, donde dieron una vuelta y continuaron por López Mateos hasta avenida Hidalgo y bajar a Federalismo para concluir en el andador Escorza, a un costado de la UdeG.
Con tranquilidad y respeto se realizó la tan polémica manifestación de ciclistas que, a pesar de la censura municipal que se quiso imponer, la ciudadanía se armó de valor y demostró que el pueblo es quien manda llegando casi la mitad de ciclistas desnudos a la meta, por lo que agradecieron a las autoridades la tolerancia.
Miguel, uno de los organizadores, opinó que a los gobernantes les falta información para interpretar los artículos del reglamento municipal y sobre lo que es el exhibicionismo obsceno, pues cuestionó “¿no es obsceno que los automóviles estén usando bióxido de carbono cada día, que un ciclista esté atrás de un camión recibiendo todo el humo; no es obsceno que los automóviles estén arriba de las banquetas obstruyendo el paso de los peatones? ¿Qué es más obsceno?” lanzó la pregunta al aire.
El objetivo de manifestarse desnudos era porque así se sienten ante el tráfico, pues adentro de un auto se protege el cuerpo, pero un ciclista y un peatón no tienen con qué protegerse “mi carrocería es mi cuerpo, son mis huesos, mis poros, mis arrugas, mis estrías, mis bellos, mis lunares, espinillas, la panza, todo eso es mi carrocería y puedo morir, es lo único que tengo” dijo Miguel, que es poeta y fotógrafo.
A través de las redes sociales, desde San Francisco los organizadores del “World Naked Bike Ride” lamentaron que se haya polemizado tanto en Guadalajara el tema, pero concluyeron que al menos en esta ciudad ya se realizó y es un principio: “Falta ver hasta dónde llega la ciudadanía quien es realmente la que decide qué se hace y qué no”.
Por su parte, José Luis de profesión biólogo, destacó que se trató de un grupo organizado de personas que buscan el bienestar, evitar la contaminación y dependencia hacia el petróleo y las gasolinas.
