Tracy Barnett/www.theesperanzaproject.org
CANCUN – “Llegando al mar es muy importante, no puedes llegar como si fuera cualquier cosa,” nos dijo Antonio mientras que atravesamos la noche en camino a Isla Blanca. “Consideramos sagrado al mar también – tuvimos que pedirle permiso para estar allí.”
Fue así como nos encontramos parados frente a la orilla de las olas, haciendo una oración de gratitud y tirando galletas de chocolate y monedas de pesos hacia al Caribe junto con nuestras oraciones.
Antonio hizo una petición elocuente a los grandes espíritus del mar y a las cinco direcciones sagradas para pueblo Wixarika, pidiendo especialmente para que en los trabajos de la cumbre climática COP 16 todo saliera bien en favor de la humanidad, bien para todos que asistieran, bien para todos los hermanos indígenas del mundo. La vela fue presentada como ofrenda al mar y una última chispa fue llevada por la brisa hasta a la orilla. Tierra, viento, fuego, agua: mejor inicio a nuestra primera visita a Cancún no hubiera sido posible.






México, D.F. a 17 de diciembre, 2010.
