JORGE COVARRUBIAS/ La Jornada Jalisco / 11 Oct 2010
En su página de Internet la constructora Urbi Vida Residencial se define como una empresa socialmente responsable con presencia en más de 29 ciudades y 15 estados de la república, que ha desarrollado más de 300 mil viviendas de interés social. En su currículum destacan incluso el Premio Nacional de Vivienda por el desarrollo UrbiVilla del Real, localizado en la zona metropolitana de la ciudad de México y el Premio Cemex 2009 por sus innovaciones en vivienda defensiva, sin embargo para un grupo de habitantes que ha sufrido daños en sus domicilios, la empresa es una “defraudadora”.
En un recorrido que realizó La Jornada Jalisco en el fraccionamiento Paseos de Santiago, en el municipio de Tonalá, los vecinos afectados resaltaron los muros separados entre una vivienda y otra, grietas en el suelo, tuberías reventadas, humedad y cuarteaduras en el interior de las casas. Hubo quien las pagó de contado, pero la constructora se niega a reparar los daños que aparecieron hace aproximadamente tres meses.
De acuerdo con Armando Bañuelos Hernández, representante del Movimiento por una Vivienda Digna, es en la zona 5A y 5C del fraccionamiento donde se aprecian con más claridad los defectos de las viviendas, ya que fueron construidas sobre una pendiente y la compactación del suelo no fue la más adecuada.
Ayer reiniciaron las protestas hacia la constructora, con una mesa de recepción de quejas que fue instalada en el acceso al fraccionamiento, dividida en tres secciones; para los que exigen la reparación de daños; los que desean servicios públicos; y para los que no quieren una estación de gasolina en el interior del desarrollo. Al mismo tiempo los habitantes escribieron consignas en las ventanas de sus vehículos, colgaron mantas, serigrafiaron playeras y montaron un equipo de sonido que llamó la atención de los guardias de seguridad privada.
Bañuelos Hernández dijo que todos los domingos se instalarán en la entrada del fraccionamiento hasta que la gerencia de la constructora se digne a brindar una solución.
“Estamos teniendo unas reuniones de coordinación permanente, hay una red de apoyo para actuar de forma inmediata cuando así se requiera y también vamos a estar permanentemente todos los domingos hasta que no se satisfaga plenamente todas las demandas involucradas en este movimiento”, comentó.
“¡Quieres perder tu tranquilidad, compra en Urbi!”, rezaba una de las mantas.
Otro de los inconformes, un hombre de unos 55 años de edad que pagó más de 500 mil pesos en efectivo por una vivienda, se colocó una máscara y comenzó a volantear entre los visitantes.
“Soy un habitante fraudeado (sic) por esta empresa. Es el caso que nos han vendido las casas y nos dicen que vamos a vivir en otro mundo y las casas se están cayendo, esta es una zona de inestabilidad, se están hundiendo las casas cada día más, la empresa tiene hacia nosotros un trato déspota, arbitrario y todo se le pasa en amenazarnos a todos los que nos manifestamos. Esta empresa lo único que hace es enriquecerse con las necesidades del pueblo trabajador”, indicó.
Para atraer a sus clientes la constructora emplea una infinidad de slogans publicitarios: “¿Vivir o habitar?”… “Donde inician las ilusiones y las esperanzas”, acompañados de abundantes imágenes de áreas verdes y niños sonrientes que disfrutan de los atardeceres. La constructora se define como una empresa que ofrece a sus habitantes una calidad de vida superior a la de otros desarrollos inmobiliarios con accesos bellos, áreas verdes, escuelas, parques y jardines y centros comerciales, con viviendas de arquitectura colonial californiano.
Abunda también en su página de Internet mensajes de superación personal, códigos de ética y una breve semblanza de su fundación allá por el año de 1981, aunque varios de los afectados sospechan que la constructora pertenece a los Bribiesca, hijos de Martha Sahagún, esposa del ex presidente de México, Vicente Fox Quesada. De acuerdo con la información financiera que se encuentra en el portal, hasta el 2008 se habían vendido 42 mil 847 viviendas, generando una derrama económica de más de 15 mil millones de pesos. Los reportes del 2009 y 2010 no existen en la citada página http://www.urbi.com/ri/.
Armando menciona que el plan de Urbi es llegar a las seis mil casas, sin embargo insiste mucho en la compactación del suelo, y recuerda que cuando reventaron las tuberías, el fontanero escarbó con la mano, encontrándose que la tierra está muy suelta.
“Lo que se va a dar es un efecto dominó porque todas las casas están recargadas”, advierte el afectado.
El fraccionamiento, explicaron los inconformes, tiene bastantes vicios ocultos que no se informaron en su momento. Para empezar no es privado porque Urbi no pagó al Ayuntamiento de Tonalá los derechos de privatización, y por ello es que se han otorgado permisos para todo tipo de giros, incluyendo la gasolinera que no desean los habitantes. Lo que sí exigen es una escuela secundaria a la que se comprometió la constructora desde hace 6 años, para que los estudiantes dejen de tomar clases a la intemperie, un centro médico, y la rehabilitación de áreas verdes.

k onda con eso alguin podria ser mas claro y decir si me coviene o no
hola quiero comprar casa en urbi alguien me puede decir q tan cierto es q las casas se estan cayendo, o es solamente una parte del fraccionamiento!