Rosario Bareño Domínguez/El Ociidental/02-07-10
A EL OCCIDENTAL se presentaron varios de los afectados por esta situación y citaron varios hechos; el más reciente: “envalentonados por la impunidad, los ‘grulleros’ se están dando facultades de agredir e insultar soezmente a quienes les reclaman esta actitud, poniendo por ejemplo, que el viernes 25 del presente mes y año, a las 17:20 horas, en la calle Juan Manuel, cruzamiento con Mariano Bárcena, un compañero de nuestra organización, cuando estaban levantando los grulleros el automotor de un vecino, sin la presencia física de ningún agente de Vialidad, se le ocurrió preguntarle al chofer de la grúa que dónde estaba el agente de Vialidad, provocando con esta inocente pregunta la ira de este sujeto, quien empezó a inferir toda clase de majaderías e improperios impublicables, además de blandir una varilla para golpear al compañero, en compañía de su cónyuge, manifestando que a él y a sus compañeros ‘se la pelaban’, que hiciera lo que quisiera, que todo estaba arreglado en las alturas de Vialidad”.
Indican los integrantes del Consejo Estatal de Comerciantes establecidos y Prestadores de Servicios que “si esto es verdad, que todo indica que sí, la Secretaría de Vialidad se ha convertido en una cueva de asaltantes”.
De los cinco mil 800 negocios establecidos en esta zona, tienen la necesidad de que clientes, transeúntes y turistas estacionen sus vehículos automotores en las calles, que todavía no se han apoderado el Congreso del Estado, el Poder Judicial, funcionarios municipales y estatales, que tienen sus oficinas en el Centro Histórico.
Agregan “hemos solicitado con insistencia, que se instalen parquímetros en donde tradicionalmente se estacionan los particulares, para que puedan hacerlo sin el riesgo de ser atracados o infraccionados; además de generar ingresos para la comuna tapatía, es una posibilidad sustentable, por la cantidad de vehículos automotores necesitados de estacionar temporalmente sus vehículos, para realizar compras o tramitar servicios; desafortunadamente, hemos sido ignorados sistemáticamente”.
Lamentan que “pululan enjambres de grúas para levantar vehículos automotores y extorsionarlos con un servicio que no prestan, para bajarlos de las rampas de dichas grúas, con la consabida extorsión del agente de Vialidad que los acompaña”.
Señalaron que algunos agentes de Vialidad, pidiendo guardar el anonimato, así como de la Policía tapatía manifestaron que “tienen instrucciones precisas de apoyar a los asaltantes de las grúas, por parte del secretario de Vialidad y sus allegados, que nos aprieten en el sentido de ‘barrer’ con los vehículos estacionados, que nada de infracciones, solamente que se les recojan los vehículos y que sean mandados a los corralones más lejanos, al parecer por ser un magnífico ‘negocio’ para grulleros y autoridades, que lo que menos les importa es incentivar el Centro Histórico y sus negocios”.
Mucho menos, subrayaron, establecer un programa de estacionómetros; que al parecer hay acuerdos cupulares para reventar el Centro, por alguna razón; que a ellos en el fondo les duele lo que se está haciendo con la gente, inclusive dañándoles sus vehículos con las maniobras de subirlos a las rampas; que ellos sólo son, como todos, carne de cañón sustituible, si no se prestan a esta maniobra; que saben que está mal y están perjudicando a mucha gente, en estos tiempos en que más escasea el dinero y el trabajo.