
FOTO ARTURO CAMPOS CEDILLO
PALOMA ROBLES/La Jornada Jalisco/24-01-10
“El servicio es malo, ahora con el aumento no vemos cambios, sigue siendo lo mismo, más bien es peor, no me alcanza”, reclama Laura Jiménez, empleada del área administrativa de una tienda de telas del centro al preguntarle su opinión respecto al transporte público.
Camiones ruidosos, sucios, inseguros, así describen otros usuarios del transporte público las condiciones de las unidades que circulan por la ciudad. Según información del Organismo Coordinador de la Operación Integral del Servicio de Transporte Público del Estado (Ocoit), existen 4 mil camiones de transporte público en la Zona Metropolitana de Guadalajara, que sumados a las unidades del Tren Ligero y Macrobús movilizan a un tercio de la población, en alrededor de 3 millones de viajes diarios.
Desde antes del alza al pasaje de camión, la mayoría de los usuarios del transporte se quejaban de los servicios, los reclamos ahora arrecian: “no dan las paradas, no respetan la ruta, manejan como locos. Además, por lo mismo de siempre, a mí, me cobran más”, comenta Lucía González, profesora de preescolar.
Según un estudio elaborado por Ocoit, más de 4 mil 300 quejas se hicieron en 2009 en contra de las empresas del transporte. Destacan las líneas que tienen más unidades, como Sistecozome, que recibió 2 mil 926, Alianza de Camioneros 795; además, Servicios y Transportes registró 284 reportes. Los camiones de Tutsa, por ejemplo, aumentaron sus quejas en un 40 por ciento. También Macrobús, en su primer año de operación, recibió 72 quejas.
El Ocoit, a través de su Centro de Información al Usuario (CIU), tiene contabilizadas por lo menos 8 mil 653 faltas graves cometidas por los choferes, las más frecuentes son negar el servicio, no respetar al pasaje, manejar imprudentemente, no respetar la ruta, ni las paradas oficiales, lo que deriva en accidentes a la hora de subir y bajar del camión, comentan algunos pasajeros de la ruta 25 de Sistecozome.
Guillermina Larios toma por lo menos tres camiones de su casa al trabajo y otros tres de regreso, gasta entre 30 y 40 pesos diarios, más los de sus dos hijos que ya van a la secundaria. Denuncia maltrato de los choferes de la línea 622. “No respetan las paradas, van demasiado rápido, luego vienen los accidentes y pues uno es el que sale perjudicado”.
Rubén López, estudiante de Psicología, utiliza sus transvales, porque aunque a veces le niegan el servicio, sobre todo ahora que cobran tres pesos, “al principio hubo todo ese problema por los 50 centavos; yo había comprado un chorro de transvales, ni modo”. Se queja de que los horarios de camión no se hayan alargado, pero “sí se aumentaron las tarifas”.
Lo mismo sucede con Mario Ramírez, jubilado, quien explicó que dependiendo la ruta opta por utilizar sus transvales o no. “A veces los choferes no me los quieren recibir, cuando traigo prisa, pues insisto; si veo que no se puede con el chofer, pues pago un poco más, prefiero a veces esperar el otro camión. A uno como viejo no nos atienden bien, como que les da coraje que les demos transvales”.
Aunque el número de reportes que levanta el Ocoit a través de su línea CIU, disminuyó de 2008 a 2009 en mil 544 llamadas, lo que podría implicar una mejoría en el servicio, eso no lo manifiestan los entrevistados, que hacen visibles los reclamos y quienes en su mayoría tampoco conocen el servicio de línea CIU para levantar reportes.
Explica Bernardo Sánchez Gutiérrez, funcionario de la dependencia: “que la quejas hayan disminuido, podría explicarlo por tres hipótesis –que no tenemos comprobadas–, la primera es que a lo mejor sí le bajaron los camioneros y obedecieron a la autoridad, la otra es que cuando se hizo lo del Macrobús, muchas líneas desaparecieron y por los menos 125 mil usuarios del Macrobús ya no abonan a las quejas; la tercera es que la gente no sabe dónde quejarse”.
Sánchez Gutiérrez señaló que el número telefónico para levantar quejas, hacer consultas, sugerencias e incluso felicitaciones es el 38 33 73 33. La información con la que el usuario deberá contar para denunciar abusos en alguna ruta son el número de la unidad, la hora y el destino al que se dirigía.