El presidente de la república hizo público y llevó a efecto un decreto de extinción y liquidación para Luz y Fuerza del Centro (LyFC) el día sábado 10 de Octubre cerca de la media noche, desalojando a los obreros de su lugar de trabajo por orden de la Secretaría de Gobernación.
Los argumentos que presentó, fueron: que éramos una empresa a la que nos aportaba el Gobierno un subsidio de $41,945,000,000 anuales y que la crisis económica del Estado ya no la podía soportar; y que éramos una empresa improductiva, sin explicar que la mayoría de ese dinero lo pagaba LyFC a Comisión Federal de Electricidad (CFE) por la compra de energía eléctrica, omitiendo que CFE vendía a LyFC el kilowatt a $1.85 y LyFC lo vendía a los usuarios a $1.20. Una parte de la energía eléctrica que CFE vendía a LyFC se perdía en las líneas de transmisión de CFE, pero CFE cobraba el 100% de lo vendido. En LyFC no se ha invertido en más de 33 años en plantas de generación de electricidad, razón por la cual la empresa no tenía suficientes ingresos económicos. Pero lo que no podemos perder de vista es que CFE, otra paraestatal, le vendía energía eléctrica a LyFC; por lo tanto la quiebra técnica de la que habla el Gobierno es un argumento de lo más estúpido, puesto que los recursos otorgados a LyFC que es del gobierno, son para pagarle a CFE, que también le pertenece al gobierno.
El gobierno utilizó el conflicto de las elecciones del Sindicato Mexicano de Electricistas para el comité central, contienda que se llevó a cabo entre Martín Esparza y Alejandro Muñoz, como parte de la coyuntura para realizar su maniobra. La parte complementaria de dicha coyuntura era la supuesta crisis económica del Estado, razón por la cual habían desaparecido algunas secretarías y parte del personal administrativo.
No obstante, la intención del Gobierno de desaparecer LyFC y al Sindicato Mexicano de Electricistas tenía ya más de diez años.
Luz y Fuerza del Centro es uno de los últimos vestigios de las paraestatales del proyecto de nación, del Estado de bienestar social. El contrato colectivo de trabajo de los obreros del Sindicato Mexicano de Electricistas es de los últimos contratos en todo el mundo que protegen y dan derechos a los trabajadores. Pero debemos de tener claro que aún con todas las cualidades de la empresa LyFC y los derechos del contrato colectivo de trabajo, los obreros de la generación, distribución y comercialización de la energía eléctrica, todavía no tenemos lo que nos corresponde: la posesión de los medios de producción, ser dueños de nuestra materia de trabajo, que es la única forma en la que se hace justicia a quien produce la riqueza. Por no poseer nuestra industria, nos la quieren arrebatar.
-El decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro es anticonstitucional.
-El ingreso de la Policía Federal a las instalaciones de LyFC y el uso de la fuerza no tiene justificación.
-El gobierno es responsable de la vida e integridad de los trabajadores de CFE que operan el equipo de LyFC.
-También son responsables en las fallas del suministro de energía eléctrica.
-Ahora sin subsidio pagarás el costo real de la energía.
-Han dejado sin sustento a decenas de miles de familias.
¡¡¡ No lo permitiremos !!!
mexicanosalgritodeguerra@hotmail.com
Nosotros creemos indispensable la participación activa e independiente de la sociedad civil y los trabajadores. Las acciones que emprenda el pueblo, organizado o de manera individual, sumados, harán presente la postura de la gente, frente al despojo realizado por el Gobierno a los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro y al pueblo de México. Los trabajadores de LyFC, no bajaremos la guardia y seguiremos en pie de lucha.
“Por la lucha contra la extinción de
Luz y Fuerza del Centro”
“Para devolver al pueblo lo que es del pueblo”
“Y contra el autoritarismo del mal Gobierno”
Obreros de Luz y Fuerza del Centro
EL MAL GOBIERNO INTENTA MATAR A LyFC: QUIERE ROBARLE AL PUEBLO MEXICANO LA INDUSTRIA ELÉCTRICA