Crónica: Iniciativas ciudadanas. Por unas horas, los ciudadanos recuperaron espacios arrebatados por los autos, a causa de las malas políticas gubernamentales.
Sergio Blanco/ Público / 7 Jun 09
En algún momento de la historia, el auto se autoproclamó dueño y señor de la vía pública de ciudades como Guadalajara. De pronto, los gobiernos se dieron a la tarea de dar alojamiento a la creciente población de vehículos: inversiones millonarias en infraestructura vial donde el peatón o el ciclista no tienen cabida en la vía pública.
Allí reside el objetivo del Parque Nómada: una invitación expresa a la ciudadanía para que recupere el territorio que le fue arrebatado. El proyecto, organizado por el colectivo Ciudad para Todos, se instaló ayer en Polanco, en las calles de Longinos Cadena y Bruno Martínez, en su tercera y subversiva edición. Se trabaja de la siguiente manera: el parque se instala temprano, a las nueve de la mañana, en algún punto de la ciudad que se caracterice por la gran cantidad de invasores motorizados, pero antes de la hora pico para que no se den cuenta; colocan entonces plantas sobre el arroyo de la calle para delimitar el territorio a recuperar y comienzan a moverlas, imperceptiblemente, hacia el centro de la calle y, ¡zas!, antes de que sepan qué sucedió, los autos y camiones ya están confinados a un carril.
Y, así, el espacio ha sido ganado, o más bien, devuelto a los peatones y ciclistas que algún tiempo fueron despojados de su pedacito de calle.
Entonces se instalan pequeñas porterías, parabuses con sombrilla y banca para esperar el minibús, se marca sobre la calle el símbolo de la ciclovía y se invita a los vecinos a jugar bebeleche y a saltar la cuerda. Por unas cuantas horas, hasta las dos de la tarde, el parque que debió ser al menos se ve recreado. El fin del ejercicio es evocar los anhelos que se dispersaron entre el humo de los autos y el ruido de los motores, para que el deseo de cambio crezca y los mismos vecinos se apropien de la idea, expresó Andrea Soto Morfín, integrante del grupo.
El organizador es el hermano de Andrea, Jesús Carlos. Para él, a menos espacio para los autos, mayor dinámica social. Expuso el ejemplo del viaducto de López Mateos, el programa de “vía rápida” que se aplica los fines de semana: al favorecer el tráfico vehicular, dividió a la población de esa zona e impidió su capacidad de interacción. (more…)