
El Grito Nº3, Oswaldo Guayasamin, 1983
[1] No soy solo un pacifista sino un pacifista militante. Estoy dispuesto a luchar por la paz.
[2] Las proposiciones matemáticas, en cuanto tienen que ver con la realidad, no son ciertas; y en cuanto que son ciertas, no tienen que ver con la realidad.
[3] El mundo no está amenazado por las malas personas sino por aquellos que permiten la maldad.
[4] Lo peor es educar por métodos basados en el temor, la fuerza, la autoridad, porque se destruye la sinceridad y la confianza, y sólo se consigue una falsa sumisión.
[5] Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.
Albert Einstein
Prólogo
Antes de iniciar cualquier lucha, uno debe preguntarse las razones por las que quiere luchar. Estas razones pueden obedecer a innumerables factores como la historia personal de los individuos involucrados y a la historia colectiva de los grupos involucrados. Hay que detenerse antes de cualquier acción y tener claro lo siguiente: ¿Por qué luchar? ¿Por qué yo debo luchar? ¿Qué beneficios nos traerá la lucha? ¿Qué efectos negativos nos traerá la lucha? ¿Qué efectos negativos traerá la lucha a otros? En especial a esos otros al otro lado de nuestras convicciones. Comprender los motivos del grupo opositor es clave.
También hay que considerar que desde que se inició la civilización –me refiero a la humanidad entendida como grupos humanos establecidos en asentamientos fijos o nómades- la minería siempre ha sido parte de nuestras actividades, al igual que la agricultura y la guerra. La extracción de recursos de la naturaleza es una actividad que nos ha acompañado durante milenios y seguramente nos va a acompañar hasta que los depósitos metálicos (plata, oro, cobre, zinc), compuestos (guano, salitre), forestales (madera, caucho), petrolíferos y de gas, entre otros como los de fauna (ballenas, tortugas) y recursos como el agua. Estas actividades continuarán hasta que se agoten los recursos o hallemos formas de regenerar los recursos en forma sostenible. Esto último sería el caso ideal para tener un futuro como civilización.
Entendido lo anterior, hay que tener en cuenta que los recursos pueden ser explotados de muchas maneras. Obviamente, mientras más poderoso el explotador del recurso, este lo obtendrá más fácilmente a expensas de los que tienen menos poder. Y el poderoso se volverá más poderoso. Y los que tienen menos poder, se volverán menos poderosos, tendrán menos poder para elegir su destino.
La historia nos ha demostrado que el poder obtenido por los recursos naturales, en forma general, no ha sido benéfico para la civilización, el mundo se ha hecho más injusto para los menos poderosos. Una vez que el poderoso tiene control sobre la fuente del poder, no va a querer dejar ese control tan fácilmente. Y el poderoso, al haber ganado, contará su versión: la historia casi siempre ha sido escrita por los ganadores. Sin embargo, estamos en una época importantísima: el desarrollo de las tecnologías de información han logrado que se pueda contar la historia de los oprimidos de manera más fácil. Hay más oportunidades de mejora.
En este sentido, este Manual Abierto debe servir para promover una minería justa, en la que todos nos veamos beneficiados y no sólo los que tienen poder. La confrontación es necesaria, el conflicto inevitable. Pero hay que buscar la confrontación de la mejor manera, una confrontación en donde todos salgamos satisfechos. Nuestro objetivo es reducir la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen.
Finalmente, este Manual no es para destruir la minería. Si el lector está buscando ese objetivo en este texto, que mejor busque las razones por las que desea destruir en si mismo. El Manual es Abierto porque tendrá oportunidades de mejora asi que si quieren contribuir con sugerencias, ¡bienvenidos!
I. Sobre los valores y principios de la lucha
Valores que debemos promover.
Igualdad, paz, libertad, respeto, democracia, responsabilidad, reflexión, creatividad, honestidad, optimismo, integridad, gratitud, amistad y sensibilidad, entre otros. Los valores contra los que debemos luchar son los de desigualdad, violencia, egoísmo, deshonestidad, terror, fascismo, insensibilidad y ecocidio, entre otros.
Respeto por la vida.
Por la vida de todos seres humanos involucrados en la lucha: de nuestro lado y del lado de la oposición. Adicionalmente hay que tomar en cuenta la vida de los que están al margen.
Respeto por la naturaleza.
Por la vida de los elementos de flora y fauna como también por los elementos que les dan vida: agua, aire y tierra, y las relaciones ecológicas entre estos.
II. Sobre los actores en la lucha
EL ESTADO LATINOAMERICANO.- Los Estados nacionales buscan crear un orden dentro de una nación que beneficie a todos los que habitan en ella, algo sumamente difícil no solamente para un país de nuestro continente. Para lograr este objetivo, el Estado necesita de recursos. Y no hay nada más sencillo para un Estado que obtenerlos a través de la recaudación de los impuestos de corporaciones mineras. Por ejemplo, sólo en Perú, lo que produce en volumen económico una mina se equipara a toda la del sector agropecuario del país. Promocionar desde el Estado la producción agropecuaria o industrial es difícil si lo comparamos con la facilidad de explotar los recursos mineros a través de una corporación minera transnacional.
EL GOBIERNO CENTRAL.- Aquí tenemos a un grupo de personas que busca obtener legitimidad y mostrar a la sociedad internacional y nacional los éxitos de su gestión. Nada más fácil para ellos que fomentar la minería en nuestros países: se generan ingresos tributarios, se implementan proyectos de desarrollo en todos los sectores, se difunden los éxitos en el país y en el exterior. Todo estaría bien sino fuera porque gran parte de estos gobernantes son pseudo políticos egocéntricos de la peor calaña que buscan el interés personal o del partido ‘político’ y se olvidan del resto de los ciudadanos. Pero dentro de estos gobernantes existen unos pocos que si buscan el bien común, los servidores públicos, y a estos hay que buscarlos.
LA CORPORACIÓN MINERA.- Este es un organismo que necesita alimentarse para crecer. Al parecer no tiene conciencia, a pesar de tener políticas de responsabilidad social y ambiental. Hay que desconfiar siempre. El organismo busca hacerse cada vez más grande a través de la explotación de los recursos y el incremento de sus ventas. Busca alianzas con el Estado, las Entidades Financieras Internacionales y otros actores para lograr su objetivo. No piensa como un ser humano así que no tiene valores humanos a pesar de que estos han creado al organismo y trabajan dentro el. La corporación minera es una persona jurídica, por lo que no existe físicamente, a diferencia de una persona natural. Es como una ‘Bestia’ que hay que mantener a raya para que no nos haga daño. Cuando la corporación minera es transnacional, es más peligrosa porque tiene mayor poder y tiene menos interés por lo que ocurre dentro de la nación de donde extrae recursos, su principal interés es extraer los minerales y enviarlos a sus clientes de la manera más rápida y económica posible.
LOS MINEROS.- Aquí encontramos a los mejores aliados para nuestra lucha, así como también a los peores enemigos. Están localizados en el interior de la Corporación Minera y trabajan para sus objetivos. Pueden colaborar con la generación de mayor injusticia pero también pueden ser nuestros guerreros dentro de un ‘Caballo de Troya’. Pueden parecernos seres humanos insensibles porque a veces no ven los impactos negativos de su trabajo dentro de la ‘Bestia’. Pero, a pesar de que ganan más dinero que la inmensa mayoría de nuestros compatriotas y ese poder económico les agrada, no debemos quitarles su esencia humana. Son seres humanos como nosotros, con necesidad de un trabajo para realizarse como personas y a diferencia de la mayoría de nuestros gobernantes, no son tan egoístas. Su colaboración en nuestra lucha dependerá de cuánto deseen hacer un trabajo que tenga dignidad para la humanidad y para el planeta, y cuánto miedo tengan de perder su trabajo con los grandes ingresos que les generan. Algunos han leído este documento y están de acuerdo con nuestros objetivos de promover una minería justa, estos pocos se han dado cuenta que la sostenibilidad de su trabajo está en función de la sostenibilidad de la sociedad alrededor. ¡Hay que verlos como oportunidades para el cambio hacia una minería justa, hay que convencerlos y buscarlos! Y protegerlos, normalmente la cuerda se rompe por el lado más débil y la mina cortará esa cuerda, hay que apuntar a los peces gordos no acordes con los objetivos de minería justa.
LAS EMPRESAS PROVEEDORAS Y LOS PROVEEDORES DE LA MINERÍA.- Aquí encontramos a entidades jurídicas y personas naturales que podrían también ayudarnos mucho. Son muchas veces uno de los tantos explotados por la Corporación Minera, organismo con el mayor poder de negociación. Por esto mismo, serán una de nuestras principales fuentes de información, al igual que algunos mineros dentro. Conocen lo que ocurre dentro de la ‘Bestia’ y tienen una relación de mutua dependencia con esta. Entre estos proveedores encontramos a las empresas que proveen de insumos a la corporación minera y a las empresas contratistas que realizan trabajo dentro de la mina.
LOS CLIENTES DE LA MINERÍA.- Estos compran lo que vende la corporación minera. Quieren precios bajos, calidad de producto, producción constante y abastecimiento rápido. Al parecer, se encuentran muy lejos geográficamente y desinteresados de nuestra lucha pero no es así: acuérdense de los diamantes de ‘sangre’ Africanos. Pueden decidir si comprar, o no, productos minerales que tienen ‘sangre’ (injusticia dentro de la cadena de valor de los recursos minerales). Pueden ayudarnos si los mantenemos informados de los quehaceres injustos de la Corporación Minera.
LAS ENTIDADES FINANCIERAS INTERNACIONALES.- Estas son las organizaciones que han dado lugar a la Corporación Minera. No se enteran muchas veces de lo que hacen. No les interesa la lucha, estas han proporcionado el dinero a la Corporación y su principal preocupación es que esta última pague su deuda con los intereses correspondientes. Es un gran negocio esto de la minería para estas organizaciones. Intentan representar a la humanidad pero en el camino representan a otros intereses: al final no representan a ninguna nación ni a sus habitantes. Necesitan de los recursos que generan las corporaciones mineras para seguir creciendo. Sin embargo, al igual que con la Corporación Minera, funciona a través de personas naturales, hay que buscar aliados en estas personas para mantener a estas organizaciones a raya.
LOS GOBIERNOS DEL PRIMER MUNDO.- Estos son actores importantes también. Son estados naciones que compiten entre si para satisfacer las necesidades de sus habitantes y al mismo tiempo demostrarle al mundo lo supuestamente generoso de sus acciones y maduros que son. Muchos de estos estados del primer mundo se han enriquecido a través de la explotación histórica de otras naciones: durante el colonialismo, el post-colonialismo y el colonialismo global (o de las corporaciones transnacionales). Algunas no quieren repetir la historia así que podemos hallar naciones que nos pueden ayudar en la lucha. Busquemos aliados en algunas de estas naciones, en especial en las más maduras como por ejemplo Alemania o Francia. Estas últimas son naciones conscientes del daño que puede generar el imperialismo.
LOS CIUDADANOS DEL PRIMER MUNDO.- La gran mayoría no se enteran de lo que ocurre en Latinoamérica o África. Tienden a tener una visión acomplejada o estereotipada sobre como vivimos. No se dan cuenta de que en su desarrollo material: en sus trenes, carreteras, iglesias, museos y edificios se encuentra sangre de inocentes. Se tienen que enterar de lo que ocurre, informémosles. Por ejemplo, si la Corporación Minera es canadiense, seguro que existen ciudadanos canadienses que nos apoyarán en nuestra lucha, estos serán importantes ya que pueden crear presiones en el origen geográfico de la injusticia.
LAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES SOCIALES.- Grandes aliados. Existen muchas organizaciones con distintos objetivos que nos pueden ayudar: considerar las que trabajen temas ambientales, de derechos humanos, derechos indígenas, género, niñez, juventud, ciudadanía, democracia y paz, entre otras.
LOS GOBIERNOS REGIONALES.- Similares a los gobiernos nacionales: tienen en teoría objetivos para el desarrollo de los habitantes en la región. Podemos hallar aliados más fácilmente por su proximidad y, si, simpatía porque conocen la realidad más de cerca. Sin embargo, la Corporación Minera puede tenerlos ciegos, mudos, sordos y satisfechos a través de prácticas de corrupción. Donde hay dinero suelen haber prácticas de corrupción, del lado de la mina o del lado de los gobernantes. Así que si no participan en la lucha por una minería justa, piensen mal y acertarán.
LOS GOBIERNOS LOCALES.- Igual que los gobiernos nacionales y regionales pero más importantes. Se ubican en donde se encuentra la mina, tienen una mayor facilidad para conocer sus obras y se benefician de la explotación. Piezas claves dentro de la lucha. De ser posible, hay que tomar control en forma democrática de este gobierno local, o hallar en los gobernantes de turno excelentes socios.
LOS MEDIOS.- Potenciales aliados siempre y cuando sus relaciones con la mina no los impidan ayudarnos. Busquemos medios de comunicación independientes: internacionales, regionales o locales. Al igual que con los gobiernos regionales, si existen medios que no participan en la lucha por una minería justa, piensen mal y acertarán.
LAS COMUNIDADES.- Por lo general, estas comunidades se encuentran en las zonas de montaña o de la amazonía. Son las históricamente olvidadas por el Estado nación. Al igual que como toda sociedad, no todos piensan igual. Unos piensan en forma egoísta, otros en forma más social. La Corporación Minera traerá de todo: beneficios y problemas. Algunos se verán más beneficiados que otros, esto creará problemas a nivel local. Las comunidades son las principales víctimas del conflicto. La Corporación Minera utilizará estrategias militares para vencer a toda costa: ‘elimina al líder’ (Maquiavelo), ‘divide y vencerás’ (Sun Tzu) y ‘acorrala al enemigo desde todos los flancos’ (Von Clausewitz). La Corporación Minera conoce de estas tácticas. Las comunidades deben hacer lo mismo. Y si vamos a ayudarles, no debemos imponer nuestra ayuda y si piden ayuda, hay que tener cuidado: debemos solamente transferir modos de pensar y obrar que estén impregnados con los valores y principios de nuestra lucha. Hay que enseñarles a pescar si aún no lo saben, no hay que darles pescados.
LAS ORGANIZACIONES NACIONALES SOCIALES.- Al igual que con las organizaciones internacionales sociales, aquí encontraremos diversidad de grupos con diferentes intereses. Pueden ayudarnos, pero también pueden traer problemas: no todos comparten nuestros valores y tienen sus propios intereses. Tener mucho cuidado: hay organizaciones que aparentemente tienen objetivos de justicia pero están teñidas de extremismos, no importa si nos hablen de justicia, derechos humanos, conservación ambiental, diálogo intercultural, democracia, etc., el fascismo adopta diferentes formas. Hay grupos fascistas de derecha, de izquierda, de centro, ambientalistas, indigenistas, ‘justicieros’, etc. Si no comparten los valores y principios de la lucha por una minería justa, no nos van a ayudar con esto.
LOS GREMIOS MINEROS.- Estos gremios son los ‘hijos de la Bestia’ de la Corporación Minera. Son los gremios con mayores recursos de la sociedad: tienen a los ‘mejores’ abogados, a los ‘mejores’ contadores, a las ‘mejores’ consultoras y a los mejores ‘economistas’. Pongo mejores entre apostrofes porque lo mejor no es sinónimo de justicia. Los gremios protegerán a su ‘madre’ porque su existencia depende de la vida de esta. Organizarán conferencias, publicarán documentos y formarán alianzas para mantener la situación que mejor beneficie a las Corporaciones Mineras. Por ejemplo, en Perú la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía publicó un documento en julio del 2008: “Impacto Económico de la Actividad Minera en el Perú”. En este documento se concluye favorablemente sobre la necesidad de la minería, estamos de acuerdo, pero no se hace mención a los impactos sociales y ambientales a corto, mediano y largo plazo como los económicos a largo plazo. No confíen en los números, pregúntenle a cualquier matemático o antropólogo: un evento puede ser analizado con números y obtenerse conclusiones opuestas, todo depende de la perspectiva, y ninguna perspectiva es mejor que otra. Nuestra lucha es por una minería justa, y como esta lucha reducirá las utilidades de la minería y sus socios, tendremos oposición, en especial de estos gremios.
LOS OTROS CIUDADANOS DE A PIE.- Aquí tenemos de todo tipo de personas: favor de la minería injusta (la que obtiene beneficios para unos cuantos) y los a favor de la minería justa (beneficios para todos). Tenemos aquí a intelectuales, artistas, académicos, profesionales, estudiantes, obreros y más. La mayoría de estos tendrá apatía por nuestra lucha y sólo despertarán cuando la injusticia toque sus puertas directamente en forma de terrorismo, secuestros, robos y otras formas de violencia. Sin embargo, algunos estarán dispuestos a apoyarnos, son pocos pero esos pocos tendrán una gran fuerza: “Si piensas que eres demasiado pequeño para ser efectivo, nunca te has ido a la cama con un mosquito” – Anita Roddick. La unión hace la fuerza. Los cambios más difíciles son logrados por unos cuantos.
EL ENTORNO AMBIENTAL.- Al parecer no tiene voz en la lucha pero si la tiene: el crecimiento económico y el consumo irresponsables tienen impactos en la naturaleza, y el planeta no es un sistema abierto. Ya son visibles los cambios a nivel local (desertificación, sequías, aluviones) y a nivel global (calentamiento de la atmósfera, agujero en la capa de ozono). Informemos sobre estos cambios a nivel local alrededor de la mina, pero no de empíricos sino de expertos independientes de diferentes profesiones: biólogos, hidrólogos, geólogos, ecólogos, etc.
III. Instrucciones para la lucha
1. Prepararse.- Para luchar, hay que aprender a hacerlo: hay que obtener información, desarrollar habilidades y conocer a la oposición.
2. Conocer las leyes.- Las leyes se hacen en base a conocimientos correspondientes a un lugar y tiempo determinado. Hay que ser críticos con ellas, muchas veces se elaboran para beneficiar a pequeños grupos de interés y no a toda la sociedad.
3. Identificar los impactos sociales.- Muchas de las Corporaciones Mineras no desarrollan Estudios de Impacto Social, ¡exigirlo! El Estudio de Impacto Social identifica los impactos negativos y positivos causados por la entrada de una corporación minera.
4. Identificar los impactos ambientales.- La Mina contamina: produce desechos líquidos, gaseosos y sólidos. Pero también la mina consume: agua, petróleo, gas, explosivos, etc. Exigir ‘EcoBalances’ de la actividad minera: estos identifican cuantitativamente todas las entradas y salidas de la operación minera. Y tener en cuenta que los impactos no solamente ocurren en la localidad en donde se encuentra la mina: también ocurren en las vías de comunicación relacionadas con la operación y en donde quiera que tenga instalaciones y oficinas.
5. Identificar las posibles prácticas de corrupción.- Con los gobiernos (nacional, regional y local), con los medios de prensa públicos, con el poder judicial y el poder legislativo, con diferentes instituciones estatales (Ministerio de Ambiente, Ministerio de Energía, Ministerio de Industria, etc.).
6. Formar Alianzas Estratégicas.- Con cualquier individuo o grupo nacional o extranjero que comparta nuestros principios y valores: mineros, proveedores, contratistas, clientes de la minería medios de prensa, reporteros, organizaciones sociales, científicos, artistas, obreros, intelectuales, otras comunidades, etc.
7. Luchar por una justicia minera desde todos los frentes.- Desde el nivel local, del regional, del extranjero, desde el campo, desde la ciudad, desde la Internet, etc.
Epílogo
Este manual está sujeto a errores, está escrito en base a conocimientos que pertenecen a una persona subjetiva y objetiva al mismo tiempo, a un momento en la historia de la civilización y desde un lugar que otorga una perspectiva: la de Sudamérica. Por esto mismo, hay posibles correcciones a los errores dentro del Manual y espacio para mejorarlo. Cualquier sugerencia o crítica hacerla llegar prontamente: este es un Manual abierto a posibles mejoras desde cualquier lugar.
Es importante recalcar que la minería nos acompañará hasta que se agoten los recursos de la naturaleza o encontremos formas sostenibles de generar los mismos o similares recursos. La lucha no es contra la minería, la lucha es por una minería justa. Siempre recordar los valores y principios de la lucha.
Una vez el amable lector decida a convertirse en actor, deberá considerar otras fuentes de información y cuestionar también este escrito. Finalmente, siempre deberá reflexionar sobre las decisiones a tomar y su posible impacto en su vida y en la vida de otras personas, así como también en la naturaleza.
– Miércoles, 08 de Abril de 2009